Sí, Ciudad de México es zona sísmica con un riesgo alto. Aunque la capital no se asienta directamente sobre la zona de subducción del Pacífico, sufre de forma severa los terremotos que se originan a cientos de kilómetros en las costas de Guerrero, Oaxaca y Michoacán. La ciudad está catalogada en las zonas de mayor peligro del país por un motivo particular: gran parte de ella se construyó sobre los sedimentos blandos del antiguo lago de Texcoco, que amplifican y prolongan las ondas sísmicas de manera extraordinaria.
¿Es Ciudad de México zona sísmica? Riesgo de terremotos
Sismos recientes cerca de Ciudad de México
- Cargando…
El contexto geológico es determinante. México se ubica sobre la interacción de las placas de Cocos, Rivera y Norteamérica, una de las regiones sísmicamente más activas del planeta. Cuando un gran sismo de subducción libera energía frente a la costa del Pacífico, las ondas viajan por la corteza y, al llegar a la cuenca lacustre de la Ciudad de México, el suelo arcilloso saturado de agua actúa como una gelatina: las sacudidas pueden multiplicarse hasta 20 o 50 veces respecto al terreno firme circundante, lo que explica por qué edificios lejanos al epicentro colapsan mientras que zonas cercanas apenas sufren daños.
La historia lo demuestra con crudeza. El terremoto del 19 de septiembre de 1985 (magnitud 8,1, con epicentro en Michoacán) dejó miles de muertos y derrumbó cientos de edificios en la capital. Exactamente 32 años después, el 19 de septiembre de 2017, un sismo de magnitud 7,1 con epicentro en Puebla-Morelos volvió a causar decenas de colapsos y más de 200 víctimas mortales en la ciudad. Por ello la capital cuenta con una alerta sísmica temprana (SASMEX), estrictas normas de construcción y simulacros periódicos; vivir aquí exige preparación permanente ante el terremoto.