Salina Cruz, importante puerto del Pacífico en Oaxaca, se asienta en el estrecho Istmo de Tehuantepec, el punto donde la costa mexicana se estrecha al máximo y la tectónica se vuelve inusualmente compleja. Aquí la placa de Cocos subduce bajo la Norteamericana con un ángulo más pronunciado que en el resto de la costa mexicana, y la corteza es más delgada, una combinación que ha generado repetidamente algunos de los terremotos más grandes del país.
Terremotos en Salina Cruz Hoy: Mapa en Vivo y Riesgo del Istmo de Tehuantepec



Últimos sismos en la zona
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El 7 de septiembre de 2017, un terremoto de magnitud 8,2 rompió frente a la costa en el Golfo de Tehuantepec, convirtiéndose en el sismo más fuerte registrado en México en más de un siglo. Aunque el epicentro estaba a unos 100 km, cerca de Pijijiapan, Chiapas, la región del istmo sufrió los peores daños: la cercana Juchitán de Zaragoza perdió la mitad de su palacio municipal y decenas de vecinos, mientras el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico midió olas de tsunami de cerca de un metro frente a la propia Salina Cruz. El terremoto mató al menos a 95 personas, la mayoría en Oaxaca y Chiapas.
El istmo sigue siendo una de las zonas sísmicamente más peligrosas de México por esta geometría de subducción pronunciada y superficial, y porque los terremotos intraplaca de 'falla normal' —donde la losa subductante se fractura internamente en vez de en el límite de placas— tienden a liberar una sacudida excepcionalmente fuerte cerca de la superficie. El Servicio Sismológico Nacional de México sigue registrando actividad frecuente similar a réplicas alrededor de Salina Cruz años después de 2017, y la normativa de construcción local se endureció tras el desastre.