La Cordillera Bética se extiende por el sur de España desde Gibraltar hasta Alicante y forma el brazo más occidental del cinturón montañoso alpino. Su red de fallas, entre ellas las de Alhama de Murcia, Carboneras y Crevillente, absorbe la lenta convergencia entre las placas Africana y Euroasiática en el Mediterráneo occidental.
El movimiento aquí combina fallamiento inverso, al acortarse la corteza, con desplazamiento de desgarre a lo largo de fracturas orientadas al noreste. La convergencia es lenta, de apenas cuatro o cinco milímetros al año, por lo que los terremotos son menos frecuentes que en Turquía o Grecia, pero las fallas son someras y atraviesan valles poblados.
La Falla de Alhama de Murcia provocó el mortal terremoto de Lorca de 2011 (magnitud 5,1), que mató a nueve personas pese a su tamaño modesto por ser muy superficial y estar junto a la ciudad. Históricamente, el terremoto de Andalucía de 1884 cerca de Arenas del Rey mató a unas 800 personas y sigue siendo el más mortífero de la España moderna.