La Zona de subducción de Cascadia se extiende unos 1.000 kilómetros frente a la costa del Pacífico, desde el norte de California pasando por Oregón y Washington hasta la isla de Vancouver. Aquí la pequeña Placa de Juan de Fuca se hunde bajo la Placa Norteamericana, formando un megacabalgamiento capaz de generar los mayores terremotos del planeta.
Como zona de subducción, una placa es empujada bajo la otra, bloqueando la interfaz y acumulando una tensión enorme que se libera en rupturas repentinas y potentes. Estos eventos pueden alcanzar magnitud 9 y generar tsunamis destructivos que golpean la costa en cuestión de minutos.
Las evidencias geológicas e históricas, incluido un tsunami registrado en Japón, sitúan el último gran terremoto de Cascadia en enero de 1700, con una magnitud estimada de 9,0. Con intervalos de recurrencia de unos pocos cientos de años, los científicos consideran el futuro «Gran Terremoto» uno de los principales peligros naturales del noroeste del Pacífico.