El Gran Valle del Rift es un vasto sistema de fallas normales que se extiende miles de kilómetros desde la región de Afar, en el norte, atravesando Etiopía, Kenia y Tanzania hasta Mozambique. No es una única falla, sino un límite divergente donde el continente africano se separa lentamente en las placas de Nubia y de Somalia.
El movimiento dominante es extensional: la corteza se estira y adelgaza, hundiéndose a lo largo de fallas normales para formar los fondos de valle, los escarpes y los lagos como el Tanganica y el Malaui. El rifting avanza solo unos milímetros al año, acompañado de un extenso volcanismo desde el Kilimanjaro hasta las tierras altas etíopes.
Los terremotos a lo largo del rift son frecuentes pero por lo general moderados, reflejo del estilo de fallamiento superficial y extensional en lugar de las rupturas gigantes de las zonas de subducción. A lo largo de millones de años se espera que este rifting abra un nuevo océano, desprendiendo finalmente el Cuerno de África del resto del continente.