La Falla de Karakórum es una importante falla de desgarre dextral que se extiende entre unos 700 y 1.000 kilómetros desde la región del Pamir a través de Ladakh y a lo largo del borde norte de la meseta tibetana. Discurre paralela a las grandes cordilleras del Himalaya occidental y ayuda a acomodar la colisión en curso entre las placas India y Euroasiática.
La falla se desliza a un ritmo de entre unos pocos milímetros y cerca de un centímetro por año, y ha sido objeto de un largo debate científico sobre cuánto desplazamiento total ha producido. Su trazado sigue valles elevados y terreno glaciar, incluidas partes de los valles de Nubra y Shyok, en algunas de las mayores altitudes habitadas de la Tierra.
Aunque gran parte de la Falla de Karakórum produce solo sismicidad moderada, sigue siendo una importante estructura activa que da forma a la tectónica de la región e influye en la alineación de grandes ríos y frentes montañosos. Su comportamiento es clave para los modelos de cómo se redistribuye la corteza mientras India continúa empujando hacia el norte contra Asia.