La Falla Norte de Anatolia se extiende unos 1.500 kilómetros por el norte de Turquía, desde las tierras altas orientales cercanas a Karlıova hasta el mar Egeo. Absorbe el escape hacia el oeste de la Placa de Anatolia, comprimida entre las placas Arábiga y Euroasiática en colisión.
Es una falla de desgarre dextral con una velocidad de deslizamiento de unos 2 centímetros al año, y suele compararse con la de San Andrés por su longitud, rapidez y comportamiento. Destaca por su secuencia de rupturas que migran hacia el oeste, en la que terremotos sucesivos han ido rompiendo segmentos contiguos a lo largo del siglo XX.
El devastador terremoto de Erzincan de 1939 (magnitud ~7,9) inició una cadena de grandes sismos que avanzó hacia el oeste rumbo a Estambul, culminando en el terremoto de İzmit de 1999 (magnitud ~7,6), que mató a más de 17.000 personas. Los sismólogos consideran el segmento bajo el mar de Mármara, junto a Estambul, un grave peligro futuro.