A las 17:04 del 17 de octubre de 1989, un terremoto de magnitud 6,9 sacudió las montañas de Santa Cruz, en el centro de California, a unos 16 km al noreste de Santa Cruz, sobre un tramo de la falla de San Andrés, a una profundidad de unos 18 km. La sacudida se sintió en toda la bahía de San Francisco, a unos 100 km al norte.

El terremoto mató a 63 personas y dejó más de 3.750 heridos, según cifras del USGS. El suceso más mortífero fue el colapso de un tramo elevado de 1,25 km del viaducto Cypress Street, en la autopista I-880 de Oakland, donde el nivel superior se aplastó sobre el inferior y mató a 42 personas. Una sección de 15 metros del nivel superior del puente Bahía de San Francisco-Oakland también cayó sobre el tablero inferior, matando a un conductor.

El terremoto ocurrió minutos antes de que empezara el tercer partido de la Serie Mundial de béisbol de 1989 en el estadio Candlestick Park, entre los San Francisco Giants y los Oakland Athletics, y se retransmitió en directo a una audiencia televisiva nacional, lo que le dio el apodo de 'terremoto de la Serie Mundial'. El partido se aplazó diez días.

Los daños totales se estimaron en unos 6.000 millones de dólares (valor de 1989), uno de los terremotos más costosos de EE. UU. hasta entonces. Los estudios del USGS sobre el patrón de daños de Loma Prieta —incluida la grave destrucción en el barrio Marina de San Francisco, construido sobre relleno de fango de bahía que amplificó la sacudida— se convirtieron en un caso de referencia para los códigos sismorresistentes, y llevaron directamente a la demolición del viaducto Cypress y a la reforma sísmica del tramo este del puente de la bahía.