Guatemala se encuentra en uno de los entornos tectónicos más complejos de América: el punto de encuentro de las placas de Cocos, del Caribe y Norteamericana. En la costa del Pacífico, la placa de Cocos se hunde bajo la del Caribe en la fosa Mesoamericana, alimentando el arco volcánico que incluye el Fuego y el Pacaya y generando terremotos de subducción profundos y potentes mar adentro.
Terremotos en Guatemala: Mapa en Vivo y Riesgo Sísmico



Últimos sismos en la zona
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El desastre moderno más mortífero de Guatemala vino de otra fuente: la falla del Motagua, un límite de falla transformante entre las placas del Caribe y Norteamericana que atraviesa el país de forma parecida a la falla de San Andrés en California. El 4 de febrero de 1976 se rompió en un terremoto de magnitud 7,5 que mató a unas 23.000 personas e hirió a 76.000, la mayoría al colapsar viviendas de adobe y mampostería en pueblos rurales del altiplano. Al ser una ruptura superficial y en tierra, resultó mucho más letal que muchos terremotos de subducción mar adentro de mayor magnitud.
El Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH) monitorea hoy ambos sistemas de falla. Al estar el país sobre subducción activa y una gran falla transformante a la vez, y albergar varios de los volcanes más activos de Centroamérica, el riesgo sísmico y volcánico forma parte de la vida diaria: los códigos de construcción y la preparación ante emergencias han mejorado mucho desde 1976, pero las comunidades rurales del altiplano siguen siendo las más vulnerables a los sismos corticales superficiales.