Filipinas se asienta de lleno en el Cinturón de Fuego del Pacífico, donde la placa del Mar de Filipinas, la placa de Sonda y varios bloques menores colisionan y subducen bajo el archipiélago. Este apretado marco tectónico, recorrido de norte a sur por la Falla de Filipinas, convierte al país en uno de los más activos del planeta sísmica y volcánicamente.
Alberga alrededor de dos docenas de volcanes activos, entre ellos el Mayón, de cono casi perfecto, el Taal cerca de Manila y el Pinatubo, cuya erupción de 1991 fue la segunda mayor del siglo XX y enfrió brevemente el clima global. Los terremotos devastadores son igual de frecuentes, como el de magnitud 7,8 de Luzón en 1990 y el de Bohol en 2013, lo que impulsa una fuerte cultura de preparación ante desastres.