La zona de falla de Longmenshan recorre unos 500 kilómetros a lo largo del margen oriental de la meseta tibetana, en la provincia china de Sichuan, donde la elevada meseta linda con la cuenca más baja de Sichuan. Absorbe el acortamiento cortical provocado por la colisión en curso de las placas India y Euroasiática.
Es principalmente un sistema de falla de cabalgamiento (inversa) con una componente de desgarre, que empuja la corteza tibetana hacia arriba y sobre la cuenca para levantar las escarpadas montañas Longmen. A pesar de su espectacular topografía, la falla se desliza lentamente, y sus largos intervalos de recurrencia llevaron a algunos a subestimar su peligro.
El 12 de mayo de 2008 la falla se rompió en el terremoto de Wenchuan, de magnitud 7,9, que mató a entre 70.000 y 90.000 personas y dejó sin hogar a millones. El terremoto de Lushan de 2013 golpeó un segmento cercano, subrayando el peligro sísmico persistente a lo largo del borde oriental de la meseta.