La Zona de Falla de San Jacinto recorre unos 210 kilómetros a través del sur de California, desde las cercanías de San Bernardino hacia el sureste en dirección al Valle Imperial, discurriendo casi paralela y justo al oeste del extremo sur de San Andrés. Es una falla de desgarre dextral que ayuda a transmitir el movimiento horizontal entre las placas del Pacífico y Norteamericana, y suele describirse como la falla más activa sísmicamente de la región.
En lugar de una fractura limpia y única, la zona es un entramado de ramales superpuestos con nombres como Clark, Coyote Creek, Anza y Hot Springs. Esta geometría compleja produce frecuentes terremotos moderados y convierte a la falla en un objetivo predilecto para los sismólogos que estudian cómo se reparte la tensión entre fallas vecinas.
La San Jacinto ha generado numerosos sismos dañinos, incluidos eventos de magnitud superior a 6 en 1899, 1918 y 1968 (el terremoto de Borrego Mountain). Como atraviesa comunidades del interior en rápido crecimiento, los investigadores vigilan de cerca su tramo más silencioso, la 'brecha de Anza', como candidato a una futura ruptura importante.