El 26 de diciembre de 2004, un terremoto de subducción de magnitud 9,1 se produjo frente a la costa occidental del norte de Sumatra, en el límite entre las placas de la India y de Birmania. La falla se deslizó a lo largo de unos 1.300 kilómetros, lo que lo convierte en una de las rupturas más largas jamás documentadas, y el temblor duró varios minutos. Figura entre los tres terremotos más potentes registrados desde que existen instrumentos modernos.

El brusco desplazamiento vertical del fondo marino desencadenó una serie de olas de tsunami que recorrieron todo el océano Índico. Las olas golpearon las costas de Indonesia, Sri Lanka, India, Tailandia y llegaron hasta África oriental, sorprendiendo a millones de personas sin ningún sistema de alerta. Alrededor de 228.000 personas murieron en catorce países, en uno de los desastres naturales más mortíferos de la historia registrada.

La provincia indonesia de Aceh, la más cercana al epicentro, sufrió la mayor pérdida de vidas, con comunidades costeras enteras completamente destruidas. La catástrofe evidenció la ausencia total de una red de alerta de tsunamis en el Índico y condujo directamente a su creación. También desató una de las mayores operaciones de ayuda humanitaria jamás organizadas.

La catástrofe llevó directamente a la creación del Sistema de Alerta de Tsunamis del Océano Índico, puesto en marcha en 2006 con decenas de estaciones sísmicas y boyas de aguas profundas que envían datos a los centros nacionales de alerta. El terremoto liberó tanta energía que acortó de forma medible la duración del día terrestre en unos microsegundos y desplazó ligeramente la distribución de masa del planeta. Cada 26 de diciembre, Indonesia, Tailandia, Sri Lanka y otros países afectados siguen celebrando actos en memoria de las aproximadamente 228.000 víctimas.
El Centro Nacional de Información Medioambiental de la NOAA (NCEI) recoge el tsunami del Índico de 2004 como el evento más mortífero de su base de datos histórica mundial de tsunamis, con estudios de campo que confirman alturas de ola de más de 30 metros en puntos de la costa occidental de Sumatra. Los registros de mareógrafos y boyas DART de aguas profundas de aquel evento marcaron directamente el diseño del Sistema de Alerta de Tsunamis del Océano Índico puesto en marcha en 2006, y la base de datos de terremotos significativos de NCEI sitúa la ruptura de unos 1.300 km entre las más largas jamás registradas para un solo terremoto en el planeta.